Ser uno mismo

En el camino del silencio, donde el alma puede escucharse, reconozco la vida en su pura esencia, la que este instante me ofrece... No hay más, lo que soy se revela ahora, y todo lo auténtico se expresa para dejarme comprender que todo cuanto quiero no espera mañana, no es un sueño por el que desesperarse embargando el tiempo y la vida. No. Lo eterno se puede respirar en este momento. Ser libre es saberse lleno en la expresión de uno mismo ahora. El amor tampoco será mañana, no hay promesas por las que correr rápidamente alejándonos de nosotros mismos. Yo soy todo lo que puedo ser ahora. Eso es la paz y el amor. Esta es la plenitud que brota dentro. La luz del corazón. Sentirse ahora y reconocerse. Este es el regalo. Qué gran dicha. Pura gratitud.


Sereno vacío

Atento a lo que sucede. Todo es perfecto como es. Todo sucede como debe suceder. Dejo que la vida sea, como el cauce de un río por el que el agua corre. Sin resistencias, sin presentar obstáculos... todo fluye. 
En el estado pleno nada quiere llegar a ser lo que no es, pues todo se desarrolla desde su propia naturaleza. Y así, nada lucha con nada. No hay lucha cuando hay paz perfecta en lo que uno es. Solamente acontece el gozo inmenso y humilde de no saber y verse completo en el gran vacío que todo lo acoge. 

Esa es la grandeza de lo simple. Vacío que no juzga ni compara, ni que por nada se afana. Sereno vacío que engrandece el alma y la acalla.

Entradas al azar

Entradas populares