Meditación guiada: Atención Plena (Mindfulness)

Esta meditación está enfocada en activar nuestra capacidad de dirigir la atención sobre el momento presente. Una capacidad innata que puede desarrollarse al trabajar nuestra capacidad de concentración, calmando así la mente y abriéndose a una percepción amplia, neutral y serena del aquí y ahora.

Meditación guiada y creada por José Manuel Martínez Sánchez



MEDITACIÓN GUIADA EN TEXTO

Encuentra una postura cómoda para realizar esta meditación. Comienza con una visión global e interna de tu cuerpo, tomando conciencia de cada zona y de las sensaciones que le acompañan, date cuenta del apoyo de las nalgas o en el suelo o en la silla y sin perder la atención global de tu cuerpo aprovecha cada exhalación para soltar tensiones, aflojar más y más desde la comodidad. Observa cómo va y viene tu respiración y cómo la respiración fluye por tu cuerpo de manera suave natural. Y para concentrar y calmar la mente de forma gradual, vas a realizar un conteo de respiraciones de 1 a 10, de manera que en cada inhalación-exhalación, al finalizar la exhalación vas a contar interiormente 1, luego 2, etc. Inhala, exhala y cuentas 1, inhalas, exhalas, cuentas 2... Puedes comenzar. Si llega alguna distracción y pierdes la cuenta vuelve a comenzar desde 1. [...] A continuación, si has terminado la cuenta hasta 10, posa tu atención en ti respiración natural, tal cual fluya, notando la entrada y salida del aire a través de las fosas nasales. Si acude algún pensamiento que te distrae, no trates de cortarlo o controlar nada. Simplemente te das cuenta de ese pensamiento, lo dejas pasar, y a continuación, tu atención regresa al movimiento de tu respiración. Ese es tu anclaje, la referencia donde tú atención regresa a su centro de reposo y vitalidad: tu respiración. Al mismo tiempo que notas la entrada y salida del aire por las fosas nasales te das cuenta también del movimiento de tu abdomen, que se eleva al inhalar y que baja de nuevo al exhalar. Y desde ese atención a tu respiración también estas abierto al ahora, a este momento con todo lo que surja: sensaciones corporales, sonidos, tacto... Aquí y ahora, ¿dónde está tu atención?, ¿qué acontece? Observa, sin intervenir. Acoges, aceptas cada momento con todo su acontecer. Cualquier cosa que se presente en este momento y que percibas, permaneces atento, como un testigo tranquilo que observa sin juzgar, sin intervenir, saboreando cada momento, el ahora. Solo hay este momento presente, y cualquier pensamiento que llegue lo observas y lo ves pasar, sin juicios, desde tu conciencia de la respiración, de las percepciones que recibes en este momento. Saboreando el momento presente, entregado apaciblemente a todo lo que ahora hay y es.
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