domingo, 24 de febrero de 2013

Queda el amor


Queda el amor en el vacío,
queda el vacío eterno
del amor.
Queda la luz, el abrazo,
la comprensión, la cálida
y silenciosa comprensión
queda en el amor, en el vacío.
Quedas tú, queda el amor,
quedo yo, contigo, conmigo,
en la unidad constante,
en la sonrisa sin tiempo,
en la mirada tranquila.
Queda el amor, descansando,
reposando, viviendo,
vaciando y llenando de luz
el silencio, la serena llama,
la gozosa paz de nosotros.
Unidad, unidad del amor
que queda en el vacío,
en la nada eterna,
en el manto universal.
Queda la luz, quedas tú,
quedo yo, amantes sin nombre,
gotas de silencio, océanos
de eternidad.
Aquí descanso,
contigo,
conmigo,
en luz tranquila,
en dulce reposo
sin dos.
Te escucho, te siento
y guardo silencio.
Habla la voz, la música celeste
del corazón,
el alegre niño inocente
del amor.


jueves, 14 de febrero de 2013

Recipiente de amor

Amo en el instante todo cuanto soy. Todo respira en el ser, todo es unidad, sin diferenciación alguna. Mi nombre es tu nombre, mi forma es tu forma... nombre sin nombre, forma sin forma... silencio de amor, transparente quietud en la inocencia del ser.

Todo es amor ahora, amor entregado a la verdad de este momento eterno que milagrosamente, en danza de misterio, en sagrado regalo, está teniendo lugar, sucediendo en el presente.

La conciencia contempla la conciencia. La luz ve la luz, el amor que soy ve el amor que es... No hay dos. Un solo corazón abriga el universo entero, y late en él la vida, en el cuerpo sagrado de la conciencia.

Un vacío ilimitado que contiene y permite el ser, el universo. Un vacío abierto que es paz y silencio, y recipiente de amor; y vida eterna.



sábado, 9 de febrero de 2013

Amar es ser

Otorgar amor es la naturaleza del ser, al igual que la llama ofrece su calor de forma espontánea, siguiendo el movimiento de su inteligencia original, de su razón y cualidad de ser. 

Estrellas de luz y vida son los movimientos del amor, la fuerza de lo verdadero, el poder de lo real.

El alma deslumbra por su claridad profunda cuanto más profunda es la noche, cuanto más nos adentramos en el misterio de nosotros mismos.
Las puertas se abren, los canales se conectan, las dimensiones se expanden, en la inmensidad de lo viviente, en lo absoluto, en el amor universal que se eleva por infinitudes de amadas fragancias y esencias propias.

El mundo es la esencia de uno, el rostro prójimo es el propio rostro, el sendero nunca transitado es el regreso a casa, la nube oscura anuncia un desvelamiento del sol, tras la soledad.

Una lágrima conduce al latido sentido, un abrazo al sosiego y a la liberación, a la paz y a la hermandad universal.

Somos uno en la oscuridad de la noche y en la claridad del día, en el compás y en los ritmos de la vida siempre late de fondo, en quietud, el ser imperturbable, la verdad sentida y presentida, la intuición y la emoción del amor más allá de los estados cambiantes, en el trasfondo sutil que desvela lo absoluto en su silencio amante, en un romance eterno con los polos del Uno, con el Tao, con el juego cósmico de idénticos contrarios, de complementos espejos, de reflejos enamorados, de colores formando paisajes, formas matizando siluetas de océano, miradas angélicas, nubes con formas de dragones o de dioses ancestrales.

El mundo juega en el país de los sentidos, nos toca con el aire, nos acaricia con la brisa, nos seduce con la fragancia de lo vivo y nos canta con la armonía silenciosa de los grillos y las estrellas crepitantes.

El mundo de la manifestación es el poema del Creador, la sinfonía del Alma eterna, soñando y despertando, creando y creyendo, amando y esperando, gozando y guardando silencio, sagrada soledad, viviendo y muriendo para nacer. Sólo así, lo eterno se hace el verdadero tiempo que habitamos: sin mañana, sin ayer.

Un único instante, siempre ha sido todo un único instante, de infinitos matices en una sola conciencia, eterna y sin nombre, única e impersonal, propia, íntima, y de nadie, tan de nadie como el aire, que es respiración, que es aliento intocable, pero aliento constante, susurrante de amor, de presencia, de incesante quietud entregada al instante.

Amar es entregar, entregar amor, entregar lo que uno es, al ser. Amar es ser. Ser es amar.

Compartir esta entrada:

Share |

Quizás también le interese:

Related Posts with Thumbnails