
lunes, 23 de noviembre de 2009
En busca del conocimiento

domingo, 15 de noviembre de 2009
La fuente del ser

Hay una vivencia del yo que implica saberse consciencia, que trasciende lo ordinario. En la búsqueda de uno mismo, en ese camino necesario en la vida basado en la experiencia vital, en una comprensión de la misma, en un aprendizaje que reclama tenerse en cuenta, hay un eco del ser que nos guía la experiencia de búsqueda. Así, puesta la atención en nosotros, con la motivación encendida, enfocada en el ser que se nos muestra cada vez más tangible y directo, comenzamos a observar lo que nuestros ojos, antes, eran incapaces de ver. La visión extiende su alcance, el paisaje se enriquece de matices y elementos antes no percibidos, el camino se torna fructuosamente transitable, la perspectiva que averiguamos llama al caminante, le invita al viaje y lo llena en su transcurso con la vivencia plena del descubrimiento.
Una vivencia nueva, donde el instante renueva lo vivido, como un soplo de aire fresco, subraya la libertad que solicita el alma para expresar su verdad. Todo momento puede ser algo nuevo, no hacen falta grandes cambios aparentes, pues el viaje interior puede surcar lo infinito con una sola inspiración consciente, con un destello espontáneo de intuición espiritual, con una realidad que nos avisa de lo eterno. No hace falta convencernos ni que nos convenzan de esta verdad. La verdad, sólo es real para quien la sabe (para quien conoce su sabor). Para quien la recuerda, para quien comprende que no hay olvido que la empañe a partir de entonces. Encontrar la verdad significa haber llegado a la fuente; y entonces ya siempre podremos beber de ella.
viernes, 13 de noviembre de 2009
Reencuentro de la luz
La luz se abría cálida en los costados del alma, subiócomo ráfagas entre sueños de vida, clara y segura
de sí misma, culminando verdades y caminos,
recobrada como una esperanza no huída, no abatida.
Es la luz siempre amada, poblando dicha en tierra calma
o anunciando renovado indicio de etéreas bienvenidas.
Es así la luz soñada como aire ineludible, como senda
que cruzar disuelto en el no tiempo, nuevamente hallado.
viernes, 6 de noviembre de 2009
Amor universal

Ser todo amor, renacer siempre en esa conciencia. Darlo todo por el sólo hecho de dar, sin condición de reciprocidad alguna. Llenarnos el corazón al entregarlo. Esa es la verdadera palabra del sabio. No decir la verdad con teorías, sino vivificarla, siendo su acción, su movimiento de virtud el baño purificador. Siendo su ser mismo la verdad rebosando. Amanece el camino de quien se encuentra a un ser así, o comprende esa verdad en sí mismo. Porque esa verdad está presente en todos, universal como la vida, única y total como toda esencia, gen de todo lo creado. No se puede olvidar lo que el corazón memoriza como pulso de sentido, como ritmo de existencia motivada. La verdad del amor nos ama más que a nada en el mundo, porque siempre corresponde, responde con creces, infinita, auténtica. Sólo hay que sentir la llamada del amor para comprender que somos eso, que formamos parte de ello; y, por tanto, siempre podemos experimentarlo, regalarlo, recogerlo.